Mantenimiento · 4 min de lectura

Revisión anual de la caldera: qué hace el técnico y en qué se diferencia de la inspección del gas

Muchos vecinos nos llaman porque han recibido una carta de "revisión del gas" y no saben si es lo mismo que la revisión de la caldera que hicieron el año pasado. No lo es, y conviene tenerlo claro para no pagar dos veces ni dejar de hacer ninguna.

Por Equipo de Calderas Hospitalet ·

Ilustración de una caldera junto a una hoja de comprobaciones marcadas y una llave inglesa

La revisión anual es el mantenimiento del aparato: se limpia, se ajusta y se comprueba que la caldera quema bien y que sus seguridades funcionan. La inspección del gas es otra cosa: revisa la instalación de gas de la vivienda y, con gas natural, es obligatoria cada cinco años. Una no sustituye a la otra.

Tres cosas que se suelen confundir

La revisión o mantenimiento de la caldera. La hace un técnico o una empresa de mantenimiento. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) establece que las instalaciones de calefacción tienen que seguir un programa de mantenimiento preventivo, y los fabricantes indican en sus manuales una revisión periódica, habitualmente anual.

La inspección periódica del gas natural. Según la Agència Catalana del Consum, es obligatoria cada 5 años, la distribuidora tiene que avisarte con tres meses de antelación, se cobra en la factura del suministro y, si lo prefieres, puedes hacerla con otra empresa instaladora habilitada. Al pasarla te dan un certificado válido cinco años.

Un contrato de mantenimiento. Es un servicio comercial que puedes contratar o no. No es obligatorio tener uno para cumplir con la revisión.

Cómo es la visita, paso a paso

Una revisión bien hecha de una caldera doméstica lleva normalmente entre 45 minutos y una hora. Esto es lo que debería pasar:

  1. Preguntas. Un buen técnico empieza preguntando: si ha dado algún código, si pierde presión, si tarda en dar agua caliente. Así sabe dónde mirar con más atención.
  2. Inspección visual. Estado de la carcasa, restos de agua u óxido debajo, conexiones, llaves, tubo flexible si lo hay y conducto de humos.
  3. Apertura y limpieza. Se retira la tapa de la cámara de combustión y se limpian el quemador y los electrodos de encendido e ionización. En calderas de condensación se revisa y limpia también el sifón de condensados.
  4. Análisis de combustión. Con un analizador conectado a la salida de humos se miden los gases. Es la prueba objetiva de que la caldera quema bien y no produce monóxido de carbono por encima de lo normal. Si nadie conecta un aparato a la caldera, la revisión está incompleta.
  5. Circuito de agua. Presión, carga del vaso de expansión, funcionamiento de la bomba y de la válvula de seguridad.
  6. Seguridades y estanqueidad. Se comprueba que la caldera corta el gas cuando falta llama y que no hay fugas en las conexiones.
  7. Prueba final en calefacción y en agua caliente.

Qué te tienen que dejar por escrito

Al terminar debes tener un parte o informe con la fecha, los datos de la empresa, el modelo de caldera, lo que se ha revisado, los valores del análisis de combustión y cualquier anomalía encontrada. Guárdalo: te sirve para la garantía del fabricante, para el seguro del hogar si algún día hay un siniestro y para que el técnico del año siguiente vea cómo evoluciona la caldera.

Si en la revisión aparece algo que hay que reparar, lo normal es que te lo expliquen y te lo presupuesten aparte. No deberían cambiarte piezas sin preguntarte.

Si la caldera es nueva y está en garantía

Aquí conviene leer la letra pequeña. Muchos fabricantes condicionan su garantía a que la caldera se haya puesto en marcha correctamente y a que se mantenga según lo que indica su manual, y algunos exigen que la puesta en marcha la haga su servicio técnico. Cada marca tiene sus condiciones, así que busca el documento de garantía que venía con la caldera, o la web del fabricante, y comprueba tres cosas: si hay que registrarla, quién puede hacer la puesta en marcha y qué periodicidad de revisión piden.

Guardar los partes de cada revisión es lo que te permite demostrar después que la caldera se ha mantenido. Sin papeles, discutir una avería en garantía se complica mucho.

Cómo reconocer una visita que no es lo que parece

La propia Agència Catalana del Consum recomienda desconfiar de las visitas no programadas de empresas que se presentan en tu casa, y recuerda que por la inspección del gas no te pueden pedir nunca dinero en efectivo. Algunas señales claras:

  • Llaman a la puerta sin aviso previo diciendo que vienen "de parte del gas".
  • Te dicen que si no firmas o pagas en el momento te cortarán el suministro.
  • Te ofrecen cambiar piezas "obligatorias" a precios que no has pedido.

Ante la duda, no abras y llama al teléfono de tu distribuidora o de tu empresa de mantenimiento, el que tienes en la factura o en el contrato, no el que te den en la puerta.

¿Cuándo hacerla?

Lo más práctico es antes de que empiece el frío, entre septiembre y octubre. Si la caldera tiene algún problema, lo descubres con tiempo y sin la presión de estar sin calefacción. En pleno invierno las agendas se llenan de urgencias y cuesta más encontrar hueco.

Si tu caldera está en una galería expuesta o en un armario muy justo, díselo al pedir cita: condiciona el tiempo de la visita.

En mantenimiento de calderas la revisión parte de 75 €, con análisis de combustión y limpieza incluidos, y te avisamos cuando toca la siguiente.

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